lunes, 29 de diciembre de 2008

EL OTRO JUGADOR

Al subcomandante Marcos le gusta expresarse a través de parábolas. Sus textos y discursos están salpicados a menudo de historias o de cuentos ejemplares. Al final de la marcha(1) sobre México se reunió con intelectuales extranjeros y mexicanos (Carlos Monsivais, Carlos Montemayor, Pablo Gonzáles Casanova) que habían apoyado su iniciativa para darles las gracias. En el transcurso de este encuentro, les contó la siguiente historia: se llama
EL OTRO JUGADOR.
“Un grupo de jugadores está inmerso en una importantísima partida de ajedrez de alto nivel. Un indígena se acerca y pregunta: ‘¿A qué están jugando?’ Nadie le contesta. El indígena se acerca un tablero, observa la posición de piezas, el rostro grave y concentrado de los jugadores, la actitud curiosa de los que les rodean. Vuelve a hacer la pregunta: ‘¿A qué están jugando?’ Unos de los jugadores se molesta en contestarle: ‘No podrías entenderlo. Es un juego para personas importantes y sabias’. El indígena se queda en silencio y continúa observando el tablero y los movimientos de los adversarios. Al cabo de cierto tiempo, se atreve a hacer una nueva pregunta: ‘¿Por qué juegan si no saben quién va a ganar?’ El mismo jugador que le había respondido le dice: ‘No lo puedes entender. Es algo para los especialistas. Va más allá de tu entendimiento’. El indígena no dice nada. Sigue mirando y después se va. Al cabo de un rato, vuelve llevando algo. Sin decir ni una palabra, se acerca a la mesa de juego y deja en mitad del tablero una vieja bota llena de barro. Los jugadores quedan desconcertados y le miran con furia. El indígena sonríe maliciosamente y pregunta: ‘¿Mate?’. Fin de la historia.
La clave de este cuento no es la vieja bota llena de barro que interrumpe y subvierte la partida de ajedrez mediática de los señores del poder y del dinero, y el juego de los que han hecho de esa política un arte de la simulación y del engaño. Lo esencial está en la sonrisa del indígena, que demuestra que sabe algo. Sabe que falta otro jugador: él. Pero sobre todo, sabe que la partida no ha terminado y que no la hemos perdido. Sabe que la partida no ha hecho más que empezar: Y no lo sabe porque lo sepa sino porque sueña.
Moraleja: nosotros los indígenas, no formamos parte del pasado, sino del futuro. Porque se mira hacia atrás pero se sueña hacia delante. Nuestros pies continúan estando en el barro de la historia pero nuestra mente intuye un luminoso futuro”.

Extraído de Marcos, la dignidad rebelde, publicación de Le Monde diplomatique,. 2001, Capital intelectual S.A. - Para el Cono Sur.

(1)- Sobre la marcha histórica de los comandantes Zapatistas en México DF, leer Marcos la dignidad rebelde, resumen de squizofrénico http://www.badongo.com/file/11323522

1 comentario:

deskisio dijo...

muy buen blog sKizofreniKo, te felicito... tendrias Ke ponerte media pila y subir tus temas, Ke son buenísimos y Ke a tus leKtores les enKantaría Konocer, si en verdad lo Kieren hacer. y mejor si te pudieran esKuchar, con ojos cerrados... soñandote. Ke Kosas ven los ojos Kuando están cerrados! te Kiero muchísimo hermano rebelde, disKulpa la demora.